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RugOne Xsnap 7 Pro convierte un teléfono resistente en una cámara de acción desmontable

RugOne ha lanzado el Xsnap 7 Pro, un teléfono resistente que hace algo que la mayoría de los smartphones no hacen: permite quitar la cámara trasera y usarla como una cámara de acción independiente.

El teléfono cuenta con certificación de protección IP68 e IP69K, lo que significa que puede soportar inmersiones en agua y exposición a agua a alta presión. RugOne apunta claramente a usuarios al aire libre que desean un teléfono que pueda sobrevivir a condiciones difíciles y, al mismo tiempo, funcionar como un dispositivo de captura flexible.RugOne Xsnap 7 Pro

Una cámara que puede separarse del teléfono

La característica principal es el módulo de cámara trasera extraíble. Una vez desacoplada, la cámara puede funcionar de forma independiente y grabar video de hasta 2.7K a 30 fps.

RugOne afirma que la cámara utiliza un lente ultra gran angular de 133 grados y corrección de distorsión para que las grabaciones de acción se vean más naturales. También incluye estabilización de software, lo cual es especialmente importante cuando la cámara se usa en movimiento o se gira en diferentes ángulos.

Ese diseño desmontable cambia la fórmula habitual de los teléfonos resistentes. En lugar de empaquetar la cámara en un cuerpo pesado y listo, RugOne está convirtiendo la cámara en una herramienta separada que se puede reutilizar de forma independiente.

Batería grande, tiempo de grabación prolongado

El Xsnap 7 Pro incluye una batería de 9300 mAh, y RugOne dice que la cámara separada puede grabar hasta 40 minutos con una sola carga. Si los usuarios la vuelven a acoplar al teléfono para cargarla, el tiempo total de grabación puede alcanzar hasta 800 minutos.

La cámara en sí incluye 64 GB de almacenamiento, suficiente para hasta 8 horas de video 1080p. Cuando el módulo se vuelve a acoplar, el metraje se puede transferir al almacenamiento interno de 512 GB del teléfono.

Eso hace que el sistema se sienta menos como un truco y más como una configuración práctica de grabación al aire libre. Los números de batería y almacenamiento son la verdadera base detrás del diseño desmontable.

Teléfono resistente primero, cámara después

El lado del teléfono está construido alrededor de un procesador MediaTek Dimensity 8400 5G, 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. Viene con Android 16, y RugOne dice que soportará actualizaciones hasta Android 20.RugOne Xsnap 7 Pro

En la parte frontal, hay una pantalla AMOLED de 6.67 pulgadas y 120 Hz, que también puede funcionar como un visor inalámbrico para la cámara separada. RugOne dice que el alcance de la conexión llega a unos 49 metros, lo que facilita la monitorización de la grabación a distancia.

La configuración de imagen del propio teléfono también incluye una cámara selfie de 32 MP, una cámara trasera principal de 50 MP con estabilización y una cámara de visión nocturna de 64 MP con soporte para LED infrarrojos.

Precios y disponibilidad

RugOne planea lanzar el Xsnap 7 Pro en Kickstarter el 7 de septiembre. El precio inicial limitado es de €799, y se espera que el precio minorista global sea de $999 cuando salga a la venta en octubre.

Esto lo coloca en una posición extraña pero interesante. No es solo un teléfono resistente, y no es solo un accesorio de cámara. Está tratando de ser ambos a la vez.

¿Realmente usarías una cámara desmontable en tu teléfono, o te parece demasiado hardware adicional?

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