Vuelven los auriculares con cable: por qué un aumento del 20 % en las ventas está impulsado por la moda y la "mejora inversa" de la Generación Z
¿Quién hubiera pensado que en 2026 los auriculares con cable desaparecerían repentinamente de los estantes? Después de cinco años de ventas a la baja, esta tecnología aparentemente obsoleta está experimentando un notable resurgimiento. Según un informe reciente de la firma de investigación Circana, los auriculares con cable experimentaron un aumento de participación de mercado del 3% en 2025, y en los primeros tres meses de 2026, las ventas se dispararon en un asombroso 20%. Esto desafía la predicción de una década de que los auriculares TWS (True Wireless Stereo), defendidos por empresas como los AirPods, dejarían obsoletos a sus predecesores con cable.

Estos datos recientes parecen haber demostrado que todos estaban equivocados. Entonces, ¿a qué se debe este repentino auge? La respuesta es sorprendentemente simple: una mezcla de tendencias retro e influencia de celebridades. El actor nominado al Oscar Jacob Elordi fue visto en un aeropuerto con auriculares con cable, la modelo Hailey Bieber fue vista usándolos en fotografías callejeras e incluso la biblia de la moda, Vogue, ha incorporado auriculares con cable como un accesorio elegante en sus sesiones de fotos. A pesar de la cancelación de ruido avanzada, la conectividad perfecta y la portabilidad de los auriculares inalámbricos, los jóvenes se están enamorando nuevamente del enredado y posiblemente incómodo cable de los auriculares.

"Antidigital": una nueva ola cultural para la Generación Z
En los últimos años, un flujo constante de productos digitales retro (desde cámaras CCD y reproductores de MP3 hasta teléfonos plegables) se ha vuelto viral en línea. En 2026, será el turno de los auriculares con cable. El resurgimiento de los auriculares con cable no está impulsado por ninguna innovación tecnológica; Se trata puramente de moda. Colocados sobre una sudadera con capucha, una chaqueta de cuero o una camisa, sirven como algo más que un simple dispositivo de escucha: son un accesorio nostálgico, una declaración de estilo de bajo costo pero altamente reconocible. The Guardian incluso ha calificado a estrellas como Lily-Rose Depp, Paul Mescal, Bella Hadid y Apple Martin como los pioneros de esta ola retro. Esta tendencia se vio amplificada aún más por la industria de la moda cuando, en la Semana de la Moda de Nueva York de 2025, Dove Cameron tejió los EarPods de Apple en su moño, un look que Vogue destacó como un momento clave en el renacimiento de los auriculares con cable.

Este fenómeno es parte de un movimiento cultural más amplio entre la Generación Z (los nacidos entre 1995 y 2009), a menudo denominado "antidigital". Habiendo crecido inmersa en Internet, teléfonos inteligentes y dispositivos de alta tecnología, esta generación ahora está adoptando una forma de rebelión digital. Defienden los viejos teléfonos Nokia y BlackBerry como dispositivos de "desintoxicación digital" y elogian las cámaras CCD lentas y borrosas por su estética única. El resurgimiento de los auriculares con cable es una parte fundamental de este movimiento. Ofrecen una sensación de informalidad e intencionalidad: cuando termines de escuchar, puedes dejarlos colgar alrededor de tu cuello sin preocuparte por un estuche de carga. Esta vibra sin esfuerzo captura perfectamente las necesidades expresivas de la Generación Z, que está cansada de un mundo hipereficiente donde todo se gestiona a la perfección para ellos.

Fáciles de perder, batería deficiente y demasiado caros: ¿son tan malos los auriculares inalámbricos?
Para muchos, usar auriculares con cable para complementar un atuendo vanguardista puede no ser la motivación principal. La verdadera razón de su vuelta a lo básico es mucho más sencilla: los auriculares con cable son más baratos y prácticos. En su informe, Circana señaló que muchos usuarios siguen con las opciones con cable porque consideran que los auriculares inalámbricos como los AirPods son demasiado caros y no están dispuestos a pagar por funciones más allá de la escucha básica. La diferencia de precio es marcada: en el sitio web oficial de Apple, los EarPods USB-C cuestan ¥$19, mientras que los AirPods 4 comienzan en $129, y la versión con Cancelación Activa de Ruido sube hasta $179. El costo adicional cubre funciones como conectividad inalámbrica, un estuche de carga, cancelación de ruido e integración del ecosistema, funciones que muchos usuarios simplemente no necesitan.

Más allá del costo, dos de los problemas más persistentes con los auriculares TWS son la duración de la batería y el riesgo de pérdida. Si bien una duración de 5 horas con una sola carga para los AirPods (4 u 11 horas para el Sony WF-C510) puede parecer decente, estas son cifras ideales que se degradan con el tiempo. Los auriculares con cable, por otro lado, no tienen batería y funcionan mientras el dispositivo de reproducción esté cargado. Además, a medida que los verdaderos auriculares inalámbricos se han vuelto más pequeños y livianos, también es más fácil perderlos. Reemplazar un solo AirPod perdido puede costar $69 ($89 para un modelo Pro), y perder el estuche de carga es aún más doloroso para la billetera. Si bien estos problemas siempre han existido, la combinación de alto costo y frustraciones prácticas ahora está empujando a más consumidores a volver a la confiabilidad de un simple cable.
Cableados versus inalámbricos: un mercado de auriculares dividido
El resurgimiento de los auriculares con cable no significa que sean intrínsecamente superiores; Vienen con sus propios desafíos modernos. Hace una década, un conector de 3,5 mm era estándar. Hoy en día, la mayoría de los teléfonos, tabletas y computadoras portátiles lo han eliminado en favor del USB-C, creando un panorama confuso donde la compatibilidad y la calidad del sonido pueden depender de si el puerto admite salida de audio o si un adaptador tiene un DAC incorporado. El hecho de que tanto los auriculares con cable como los inalámbricos tengan distintos pros y contras indica un cambio en el comportamiento del consumidor. La gente ya no se adhiere a la sabiduría convencional de que "lo nuevo siempre es mejor".
Esta tendencia valida la idea de que el mercado tecnológico puede ser más diverso y menos homogéneo. Las plataformas de estilo de vida muestran a los consumidores adoptando productos por sus experiencias únicas, no solo por sus especificaciones de vanguardia. Una cámara no tiene que ser perfectamente nítida y un reproductor de música no necesita infinitas funciones para ser deseable. El regreso de los auriculares con cable demuestra que el mercado no es un juego de suma cero. En el futuro previsible, coexistirán auriculares con cable e inalámbricos, que atenderán diferentes filosofías de consumo. Los auriculares con cable seguirán sirviendo a los profesionales y actuando como un accesorio de moda retro, mientras que la tecnología inalámbrica avanzará hacia nuevas fronteras como la integración de la IA y factores de forma más diversos.